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Mascotas

4 casos prácticos de responsabilidad civil del seguro de mascotas

¿Aún no tienes contratado un seguro de mascotas con responsabilidad civil? Estos 4 casos prácticos podrían hacerte cambiar de idea.

Por Redacción, el 2019-05-08 16:01:16

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El seguro para mascotas más básico es el que cubre únicamente la responsabilidad civil. Esta garantía es, por tanto, la más importante cuando hablamos de asegurar a tu animal de compañía. Por eso, siempre es recomendable tenerla contratada, aunque no sea obligatorio.

Por ley, si un animal causa perjuicios de cualquier tipo a alguien, su dueño debe responsabilizarse de ellos. En base a nuestra experiencia con siniestros de este tipo, te hablamos de cuatro casos prácticos en los que el seguro de responsabilidad civil te sacará de un apuro.

A la hora de contratar este seguro, debes tener en cuenta lo siguiente:

  1. Saber si tu mascota está considerada potencialmente peligrosa.
  2. Conocer si en tu comunidad autónoma es obligatorio por ley disponer de un seguro de responsabilidad civil para ella.
  3. Comprobar si la responsabilidad civil de tu mascota queda cubierta por el seguro del hogar que tengas contratado.
  4. Valorar si te interesa añadir otras coberturas al seguro de tu mascota, para que no tengas desembolsos imprevistos.


1. Un incidente con tu perro en el parque

Perros en el parque

Incluso los perros más dóciles pueden provocar un incidente. Un parque o un espacio público con mucha gente son lugares en los que se puede propiciar especialmente. Entre las cosas más graves que pueden suceder se encuentran las mordeduras. Por ejemplo, tu mascota puede sentir que alguien te va a atacar e intentar protegerte, o puede tener un enfrentamiento con otro perro que derive en lesiones.

También pueden ocurrir accidentes fortuitos. Por ejemplo, puede hacer caer a una persona mayor que está caminando al tirar de la correa cuando lo estás paseando atado, puede romper algo del mobiliario urbano mientras juega, arañar a alguien al acercarse a saludarle efusivamente o asustar a un niño que tiene miedo a los animales y que se caiga. En cualquiera de estos casos, tendrías que hacerte responsable de los daños, sean materiales, físicos o psicológicos.


2. Un accidente de tráfico

Accidente trafico perro

Si tu perro se pierde, tú sigues siendo responsable de él. Si esto ocurriera y la mascota se desorientara, podría provocar un accidente de tráfico al cruzar una calle, por ejemplo. Los desperfectos y los gastos médicos ocasionados a las otras personas y vehículos correrían por tu cuenta. En un caso como este, te sería de gran ayuda haber contratado la cobertura veterinaria en tu seguro de mascotas, además de la cobertura de responsabilidad civil, pues también serán gastos imprevistos a los que hacer frente.


3. Daños en la casa de tu vecino

Accidente gato

Imagina que tu gato se escapa y entra en casa de algún vecino. Si araña un mueble y lo estropea, tira un jarrón y se rompe o provoca daños de cualquier tipo, eres tú quien debe correr con los gastos para recuperar o indemnizar de la pérdida a tu vecino. Incluso si manchara alguna prenda, la tapicería del sofá o un mantel, te correspondería a ti pagar la tintorería. Lo mismo ocurre si no llega a entrar en ninguna vivienda pero provoca daños en la escalera del edificio.


4. Daños a alguna persona que viene a visitarte

Loro y nino

Supongamos que tienes un loro, una cacatúa o un periquito y algunos amigos de tu hijo pequeño vienen a jugar a tu casa. Un de los niños se acerca a su jaula, mete el dedo y el pájaro le muerde la mano, o una manga del jersey y le hace un agujero, o se alborota y le mancha. Los gastos médicos o de enfermería, el arreglo o la sustitución de la prenda o la tintorería deben correr por tu cuenta.

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